sábado, 19 de diciembre de 2015

Un proceso fácil y otro difícil

     Durante el auge de mi escritura, cuando siento que el proceso se va haciendo cada vez más fácil empiezo a temer. Tal vez soy el único que ha sentido aquellas emociones que vuelven un proceso fácil en uno difícil. Y no mejora. Pues a medida voy concluyendo la historia esas emociones se intensifican. La inseguridad visita mi mente, la ahoga. Respirar, olvido respirar. Luego pasan tres días sin tocar mi manuscrito, convivo con personas de carne y hueso. Como. Duermo. Respiro. El proceso vuelve a ser fácil y, sin olvidar respirar, termino mi trabajo.

     Luego viene la corrección. 

B. J. CASTILLO
Diciembre 2015





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