miércoles, 10 de febrero de 2016

Iluminación (...)

Los escritores siempre buscamos un poco de iluminación.

Es fácil encontrar iluminación que brille sobre nuestra coronilla; la parte difícil está en los detalles. Quizá te haya llegado la iluminación, pero ¿es auténtica? ¿En realidad lo que escribiste eres tú? ¿O sólo lo que pretendes alcanzar? Todos caemos alguna vez en esa clase de iluminación. Pecamos porque somos humanos, y los escritores somos más sensibles que el resto de la humanidad; vivimos de nuestra vulnerabilidad, de ella depende si alzarnos o caer a tientas a la oscuridad, la vasta nebulosidad.

Escribí.

Miré.

Pensé.

Y escribí.

La iluminación nos sonríe a la vuelta de la esquina, a través de un flyer adherido en la estación del metro o una conversación desinteresada con un desconocido. Largo y escabroso es el camino que lleva de la oscuridad hasta la luz.
Yo encontré iluminación en una sonrisa; una sonrisa inocente y memorable. Escribí mi primer libro en base a esa sonrisa. Escribí el segundo en base a su desvanecimiento en el tiempo. Busqué una iluminación para el tercer libro. La encontré. Pronto descubrirás dónde (…)


Eso espero.



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